Impuestos en Paraguay: lo que muchos inversores inmobiliarios extranjeros no están viendo

Paraguay se ha convertido en uno de los destinos fiscales más comentados en los últimos años. Es habitual escuchar mensajes como “Paraguay tiene 0% de impuestos”, especialmente entre inversores europeos que buscan optimizar su estructura fiscal.

Sin embargo, cuando ese mensaje se repite sin contexto puede generar decisiones de inversión poco informadas. En particular, cuando hablamos de inversión inmobiliaria.

La realidad es que Paraguay tiene un sistema fiscal competitivo y sencillo, pero no todo tributa al 0%. Y existe un impuesto concreto que muchos inversores extranjeros descubren demasiado tarde: el INR, el impuesto a la renta de no residentes.

Entender cómo funciona es clave si estás analizando invertir en inmuebles en el país.

El sistema fiscal paraguayo: simple, territorial y competitivo

Para entender dónde encaja el INR primero hay que comprender cómo funciona el sistema fiscal paraguayo.

Paraguay aplica un sistema impositivo territorial. Esto significa que únicamente se gravan las rentas que se generan dentro del país.

En la práctica, esto implica que si una persona obtiene ingresos en el extranjero y luego los trae a Paraguay, esos ingresos pueden tributar al 0% de forma completamente legal.

Esta característica es uno de los principales motivos por los que muchos empresarios, inversores y nómadas fiscales, están gestionando su residencia fiscal en Paraguay.

El problema aparece cuando se interpreta este sistema como si toda actividad dentro de Paraguay estuviera exenta de impuestos.

Y no es así.

Los tres impuestos básicos del sistema fiscal en Paraguay y su diferencia con España

El sistema tributario paraguayo es relativamente sencillo y con tipos bajos. 

Responde a una estrategia clara del país: atraer capital extranjero que se instale y opere dentro de la economía paraguaya, y se basa principalmente en tres impuestos:

IVA (Impuesto al Valor Agregado)

El IVA en Paraguay es del 10%, aproximadamente la mitad del tipo general en España, que es del 21%.

Este impuesto aplica al consumo de bienes y servicios dentro del país.

IRP (Impuesto a la Renta Personal)

El IRP grava las rentas de personas físicas y tiene una característica relevante: tipo fijo del 10%.

A diferencia del sistema español, donde el IRPF es progresivo y aumenta a medida que suben los ingresos, en Paraguay el tipo se mantiene estable.

IRE (Impuesto a la Renta Empresarial)

El IRE grava los beneficios de las empresas y también tiene un tipo del 10%.

En España el equivalente sería el Impuesto de Sociedades, que actualmente se sitúa en torno al 25%.

El punto que muchos inversores pasan por alto: el impuesto INR

Aquí aparece el elemento que más confusión genera entre inversores inmobiliarios extranjeros.

El INR (Impuesto a la Renta de No Residentes).

Este impuesto aplica cuando una persona no tiene residencia fiscal en Paraguay, pero genera ingresos dentro del país.

Por ejemplo: alquileres de propiedades, venta de inmuebles, servicios prestados dentro del país.

Y se activa especialmente cuando ese dinero se remite o se pone a disposición del inversor fuera de Paraguay.

Es decir, cuando el capital sale del país.

Cómo funciona realmente el INR

El INR tiene un tipo nominal del 15%, pero no se aplica directamente sobre el total del ingreso.

Se calcula sobre una base presunta, que varía según el tipo de actividad.

En el caso de los inmuebles, esa base presunta suele ser del 50% de los ingresos generados.

Esto significa que el impuesto efectivo es aproximadamente:

7,5% sobre la renta generada por el inmueble.

Además, hay un detalle operativo importante: el inversor extranjero normalmente no presenta directamente este impuesto.

La normativa paraguaya establece figuras llamadas agentes retenedores, que son quienes realizan la retención antes de realizar el pago.

Entre ellos pueden estar: administradores de propiedades, inquilinos, compradores de inmuebles, notarios.

Esto permite que el sistema sea fácil de controlar para la administración tributaria.

Qué ocurre si eres residente fiscal en España

Si el inversor mantiene residencia fiscal en España, la fiscalidad no termina en Paraguay.

España aplica tributación sobre la renta mundial. Esto significa que los ingresos obtenidos en Paraguay deben declararse también en España.

Sin embargo, no se paga doble impuesto completo.

Lo que se aplica es una compensación del impuesto ya pagado en Paraguay.

Por ejemplo: si en Paraguay se ha pagado un 7,5% y el tramo del IRPF en España es 19%, el inversor deberá pagar la diferencia hasta ese 19%.

Por eso, dependiendo del perfil fiscal del inversor, la rentabilidad neta puede cambiar significativamente.

Alternativas habituales para estructurar la inversión

Existen dos estructuras que muchos inversores utilizan para optimizar este escenario de forma legal.

Obtener residencia fiscal en Paraguay

La primera opción es gestionar la residencia fiscal paraguaya.

Es un proceso relativamente accesible, aunque requiere viajar al país para completar ciertos trámites administrativos.

Una vez obtenida la residencia, el inversor puede acceder a deducciones de gastos vinculados al inmueble, lo que puede mejorar la fiscalidad de las rentas recurrentes.

Invertir a través de una sociedad paraguaya

La segunda opción es utilizar una estructura societaria, normalmente una EAS o una sociedad anónima.

La empresa compra y gestiona los inmuebles, tributando bajo el régimen empresarial.

En ese caso:

  • la sociedad paga IRE (10%)
  • y cuando se distribuyen dividendos se aplica el IDU

Si el beneficiario es extranjero, ese impuesto suele ser del 15%. Si es residente paraguayo, 8%.

Un punto importante es que este impuesto solo se paga cuando se reparten dividendos.

Si los beneficios se reinvierten, únicamente se tributa el IRE.

Por eso esta estructura suele utilizarse cuando el objetivo es acumular varios activos y reinvertir en nuevas propiedades.

Fiscalidad clara antes de tomar decisiones

Paraguay puede ser un mercado interesante para determinados perfiles de inversor internacional. Pero como ocurre en cualquier jurisdicción, el contexto fiscal importa.

Especialmente cuando se combinan residencia fiscal, inversión inmobiliaria y repatriación de capital.

Entender cómo encajan estos elementos dentro del sistema tributario paraguayo permite evaluar la inversión con mayor precisión.

Ese es precisamente el enfoque con el que analizamos los mercados internacionales en Globalitae.

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